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–10– Sorpresa


 Sorpresa.

–¿Qué pasó? –cuestionó Loco.

–No lo sé –respondió ella confundida aun con el teléfono en la mano–. DongYul dijo que mi madre… –ella se quedó pensativa por un momento–. Oppa, préstame tu teléfono.

–Por supuesto –él extendió su teléfono. 

Rápidamente ella abrió su cuenta de Facebook usando el teléfono de su novio y leyó los mensajes de DongYul:

“Creo que he metido la pata. Hace días tu madre me contacto y pidió mi dirección porque dijo que quería enviar algo, le dije que no se molestara, pero ya que insistió le di la dirección. Me acaba de llamar diciendo que estaba en el aeropuerto, pidió que no te dijera nada, quería que fuera una sorpresa. Bueno ya te doy detalles, ahora toma tus cosas y ve a la casa”

“¡¿Porque no lees el mensaje?!”

“Ya estoy cerca del aeropuerto, ¡responde!”

 

–¿Qué pasa? –cuestionó Loco al ver la expresión de sorpresa en su novia.

–DongYul dice que mi madre ha venido… ya está en el aeropuerto…

–¿Qué?

–Oppa, ayúdame, debo ir a casa de DongYul

–¿Ir?

–Si, ayúdame a meter todo en la maleta.

 

_____ Tiró al piso la enorme maleta que tenía con un poco de ropa, después se dirigió al closet y una pequeña maleta cuadrada para empezar a guardar sus cosas a toda a prisa.

–¿Qué hago? –preguntó Loco con intensión de ayudar.

–Saca todo lo que hay en esos cajones –señaló–, y mételo en la maleta.

De inmediato él sacó la ropa de cada cajón metiéndola en la maleta hasta que se encontró con el cajón de la ropa interior, tomó una de las bragas de encaje con cautela y sonrió un poco avergonzado.

–¡Yo me encargo de eso! –ella corrió hacia él al percatarse.

–Si, está bien, ¿Qué más?

–Creo que solo esto… el resto de cosas no será necesario…

 

Loco llevó las maletas hasta su auto, los dos subieron y mientras ella se colocaba el cinturón loco permanecía en silencio observándola pensativo, sin decir nada arrancó el auto apretando con fuerza el volante del auto, tanto que sus nudillos se tornaron de color blanco y condujo en silencio hasta detenerse al llegar a un semáforo en rojo.

–¿Que estoy haciendo? –cuestionó él llevándose una mano al rostro–. Te llevo a la casa de otro hombre.

–¿Qué?

–¡Esto me molesta tanto! –apretó su mandíbula.

–¿Por qué?

–Ni siquiera me explicas bien lo que pasa. ¡¿Porque tienes que regresar después de cómo te trato ese idiota?!

–Mi madre ya está molesta conmigo y se enojaría más si sabe que estoy viviendo sola.

–¿Pero sabe que trabajas y estas en la academia?

–Si. Ya cambió a verde –ella señaló.

–¿Y no sabe que soy tu novio? –Loco arrancó el auto.

–No es que se lo esté ocultando, es que me enojé con ella y ya no hablamos. Pero antes de eso si te he mencionado.

–¿Que le dijiste de mí?

–Cosas buenas.

–¿No sería mejor que me presentes a tu madre?

–Ella es muy compresiva, no es como una madre, es más como una amiga. Pero cuando se enoja se transforma en la madre más gruñona y aterradora del mundo, primero la convenceré de que me deje quedarme en Corea y luego ya le cuento sobre nosotros. ¿de acuerdo?

–Está bien –él suspiró–. Pero no me agrada la idea que te quedes con ese sujeto, tú le gustas.

–¿Celoso?  –ella lo miró con picardía.

–¿Tendría que estarlo?   –respondió él con seriedad y sin apartar la mirada del camino.

–No –ella puso su mano sobre la de él–. No hay motivos tú solo confía en mí, resolveré esto.

–¿Qué edad tiene tu madre?

–Treinta y cinco años.

–¡¿Que?! Es muy joven.

–Si… me tuvo cuando tenía dieciséis

–Wow… si que es muy joven.

–Detente en esa esquina. Llegamos.

Ambos bajaron del auto y Loco sacó las maletas para luego llevarlas hasta la puerta de la casa donde ella digitó una combinación de números en el panel digital de la cerradura.

–Gracias oppa, deja la maleta…

–Llevaré esto hasta tu habitación, están pesadas.

–Yo me encargo, debes irte antes de que DongYul regrese con mi madre.

–No me agrada para nada dejarte en esta casa, por lo menos deja que te ayude a llevar las maletas a tu habitación.

–De acuerdo…

Ella abrió la puerta y guio a Loco hasta la que era su habitación en la casa de los abuelos de DongYul.

–Es una bonita habitación, sin duda aquí estarías mejor que en ese pequeño lugar donde vives, pero lo que no me agrada de todo esto es que estés tan cerca de DongYul. ¿Dónde está su habitación?

–Es la de enfrente.

–Eso es muy cerca –él agachó su cabeza y cubrió su rostro con una mano conteniendo su frustración.

Ella se acercó a él, lo tomó por las mejillas para que la mirara a los ojos y le dio un beso.

–Tú me gustas. Eres mi novio, no tengo ojos para nadie más.

–Confió en ti, pero no en aquel sujeto, aunque es primo de mi hyung, quien es un muy buen hombre, no sé qué tipo de persona es este… tipo. Me preocupas.

–Yo voy a estar bien –ella acercó sus labios depositando un tierno besito.

–Pero yo no –él hizo un puchero.

–Que tierno eres –ella sonrió pellizcando levemente las mejillas.

–No lo soy.

–Si lo eres –ella se apartó y lo tomó de la mano–. Tienes que irte.

–Pero no quiero –él se negó, pero caminó dejándose llevar por su novia.

Ya en la puerta principal de la casa, Loco no quería soltar la mano de ______ y de repente unas luces iluminaron la oscura calle haciendo que los dos se soltaran y se cubrieran el rostro intentando ver con la intensa luz. DongYul había llegado, ______ recordó la supuesta sorpresa que era la llegada de su madre.

–Finge que no sabes nada de mi madre –le pidió ella a Loco entre dientes–. Di que venias a ver a DongYul.

–De acuerdo.

______ caminó hacia la reja grande del garaje y abrió la puerta para DongYul, miró hacia dentro del auto desde lejos pero no había nadie en el asiento del copiloto, hizo una mueca mientras pensaba si DongYul sería capaz de mentirle solo para hacerla regresar a su casa. Entonces en el asiento trasero logró ver algo rojo, el color preferido de su madre para las blusas, no había sido muy astuta escondiéndose.

–¿Y tu madre? –cuestionó Loco en voz baja desde la puerta pequeña mientras observaba el auto ingresar a la casa.

–Se esconde –ella contuvo la risa–. Te la presentaré, recuerda que solo eres un amigo de Dong.

______ cerró la puerta del garaje y se acercó a DongYul quien bajaba de su auto.

–Oppa, HyukWoo ha venido a verte –pronunció ella levantando sus cejas y abriendo muchos sus ojos intentando enviar una señal de complicidad.

–Ya lo he visto –respondió DongYul dudoso mientras abría la puerta para que la madre de ______ saliera del auto dando un brinco.

–¡Sorpresa! –exclamó la mujer.

______ dio un brinco ya que el grito de su madre y la tacleada con abrazo estrangulador si que la tomó por sorpresa.

–Ma…má –pronunció entre risas–. ¿Pero cómo es que estás aquí? ¿Por qué no me avisaste?

–Quería darte una sorpresa además de regañarte por tu berrinche de no responder mis llamadas.

–Aun así, debiste avisarme…

–Ya estoy aquí, y DongYul ha sido un cómplice fabuloso. Por cierto ¿Quién es el joven que estaba en la puerta contigo?

–Oh, es cierto –sonrió DongYul–. Es mi amigo.

DongYul camino hacia la puerta donde estaba Loco y estiró su mano saludando.

–Loco, ¿Qué te trae por aquí… amigo?

–Eres muy buen actor al parecer –murmuró Loco con una sonrisa fingida.

–¿Para qué has venido? –insistió DongYul en voz baja regresando su mirada con discreción.

–Vine a acompañar a mi novia.

–Ah… eres su novio… No lo sabía.

–Ahora ya lo sabes –susurró Loco–. Y como te atrevas a hacerle algo voy a partirte la cara. ¿Entiendes?

La madre de ______ observaba curiosa a los dos jóvenes.

–¿Quién es ese chico? –cuestionó con curiosidad.

–Él es HyukWoo un amigo, te hablé de él.

–Me has hablado de muchos chicos… ¿Ese es el tal… SamD?

–No mamá, él es Loco.

–Pues preséntamelo –sonrió y caminó hacia la puerta.

–No mamá, espera…

Fue inútil tratar de detenerla, de inmediato la madre de _____ se acercó a los dos jóvenes que platicaban.

–Oppa… Loco… oppa, esta es mi madre –dijo ______ en coreano.

–Buenas noches señora –Loco hizo una reverencia educadamente.

–¿Qué ha dicho? –cuestionó la mujer sonriente.

–Ha dicho: Buenas noches señora –tradujo ______.

–¿Qué? No no, dile que no me llame señora –pidió mientras no le quitaba la mirada a Loco–. Basta con que me diga Eli.

–Mamá –______ rodeó sus ojos.

–Díselo –insistió la madre.

–Puedes hablarle en inglés –______ suspiró rodando sus ojos una vez más.

–¡Oh! Claro, que tonta soy –rio y repitió su saludo, pero esta vez en inglés.

–Es un gusto conocerla –respondió Loco también en inglés y sonrió aliviado porque podría comunicarse sin problemas con la madre de su novia–. Usted es muy joven y bonita, ahora sé de dónde sacó su belleza ______.

–Que amable es este joven –sonrió la mujer ruborizándose.

–Deberíamos pasar a la casa, hace frío –intervino DongYul–. Y mi amigo tiene que irse ya.

–Oh Claro, los artistas deben ser muy ocupados –respondió Eli muy comprensiva–. Espero verte de nuevo y platicar un poco más.

–Si… –Loco sonrió haciendo una reverencia–. Me gustaría platicar con usted un poco más y…

–Deberías darte prisa amigo –interrumpió DongYul empujando ligeramente a Loco fuera de la casa.

–Mamá, me despediré de Loco –dijo ______ y se apresuró hacia el mencionado y lo tomó del brazo deteniéndolo para despedirse con un choque de mejillas.

–¿Qué haces? Tu madre nos ve –respondió Loco en un susurro.

–Ella no puede entenderte –le aclaró ______–. Y este es un saludo normal, ¿recuerdas?

–Cierto –él sonrió–. No me acostumbro aún.

–No seas tan amable con ese idiota ¿de acuerdo? No lo saludes de esta forma, solo a mí.

–De acuerdo… Te escribiré –ella guiñó un ojo y volvió con su madre.

 

DongYul cerró la puerta dedicándole una mirada fija y desafiante a Loco para luego dirigirse al maletero del auto y sacó las maletas de Eli quien ya se dirigía dentro de la casa con su hija.





















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